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martes, 11 de junio de 2019

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (C XL VI)

Fecha estelar: - 303557.6
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Películas:

- Godzilla: The Planet Eater (2018)
- Aquaman (2018)
- Yurigokoro (2017)


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Godzilla: The Planet Eater (Gojira: hoshi wo kû mono, 2018)
Dir.: Hiroyuki Seshita, Kobun Shizuno

Tradicionalmente es conocido que Godzilla es un monstruo atómico de naturaleza tranquila, muy destructivo pero tranquilo. Si alguien tiene narices a terminar esta película lo podrá comprobar. El póster que se muestra parece un poco optimista.

Bromas aparte, “Godzilla: The Planet Eater” es la tercera entrega de Hiroyuki Seshita y Kobun Shizuno para las andanzas del monstruo atómico 20000 años en el futuro de la humanidad. La película dura unos 90 minutos, tiene unos 70 de cháchara interminable, tremendamente aburrida mezcla de filosofía con teología, dioses y cosas de esas. Entre medias lo que importa, Godzilla, pues abre un ojo, bosteza, y cuando viene Ghidorah pues lanza su aliento atómico. Luego más cháchara, controles mentales, …., Godzilla que tiene problemas, más cháchara, etc.

No merece la pena seguir, en la segunda entrega ya se intuía que la trilogía no iba por buen camino y aquí definitivamente se confirma. Solo el afán por completar la historia me ha llevado a terminar, pero lo cierto es que la pérdida de tiempo ha sido más que notable. Las películas de Godzilla, muchas de ellas, son malas o muy malas, pero no aburridas, casi ninguna. Estas tres entregas, sobre todo las dos últimas, sí que son muy aburridas. Gracias a Dios, se han terminado.

Por seguir con el recuento, ésta es la película nº 32 de la productora Toho sobre su monstruo atómico. Los americanos van a meter mano este 2019, pero estas películas yankis no cuentan en el recuento, estén bien o no. Solo espero que la productora japonesa retome el remake que Hideaki Anno y Shinji Higuchi realizaron en 2016, Shin Gojira, que no estuvo nada mal. Era el rejuvenecimiento de la historia en el presente, seguimos esperando la continuación.

3/10 - floja




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Aquaman (2018)
Dir.: James Wan

Nueva entrega de película de superhéroes, esta vez del entorno de DC. La película, que podría, quizás, haber sido presentada antes de la Liga de la Justicia, está dirigida por James Wan, director interesante en su carrera dentro del cine de terror. No está mal el resultado, una película interesante que se puede olvidar, después, fácilmente. Mucho mejor, en cualquier caso, que muchas otras, ya sea dentro de su propio universo DC, ya sea comparadas con las de su vecino Marvel.

Como película independiente tenemos, otra vez, una presentación de superhéroe. Casi todas estas películas suelen seguir un patrón y esta no iba a ser menos, aunque al menos no se han buscado un malo de chichinabo. El viaje submarino parece casi alucinatorio, bien por esta parte. A Jason Momoa no se le puede exigir demasiado, que el hombre hace lo que puede. Sí que es destacable Amber Heard como Mera, de lo mejorcito del film a nivel actoral.

Casi todas estas películas me parecen iguales. Pocas son malas, muchas son pasables y algunas son interesantes. Buenas hay muy pocas. El caso de Aquaman está por encima de la media, aunque no mucho, porque se quiere tomar en serio a sí misma, se aleja de la comedia en muchas ocasiones y la historia entretiene. Luego está el gasto de producción y la concepción artística de todo lo que se ve, loe efectos especiales, etc...., Como todas las películas de este estilo, nada que objetar, más bien al contrario, muy bien.

6/10 - Interesante



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Yurigokoro (2017)
Dir.: Naoto Kumazawa

Naoto Kumazawa es un director japonés que lleva desde el año 2004 con la tarea de dirigir películas, unas diez hasta ahora. Por mi parte Yurigokoro ha sido la primera, interesante pero no mucho más.

Juega la película al principio al thriller, la parte más interesante, mientras el protagonista va leyendo el diario de una asesina. Después todo va derivando hacia un drama que se ve venir hacia mitad de recorrido y que ni fu ni fa. Increíble, por otra parte, la capacidad de la señora de ir cambiando de acuerdo con las visicitudes de la vida, pero cambiando de verdad.

Se deja ver, no cae en el aburrimiento hasta el final, que es el que es. Hay otras muchas que son peores, hay otras muchas que son mejores.

6/10 - Interesante








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Nº de películas reseñadas en el blog: 519
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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.  -



jueves, 6 de junio de 2019

Godzilla, dentro de 20000 años

Fecha estelar: -303570.3
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Entre los años 2017 y 2018 la productora Toho ha retomado a su monstruo de cabecera, Godzilla, para producir una historia a través de tres largometrajes anime. Sus directores, Kobun Shizuno, Hiroyuki Seshita. En esta entrada recojo las tres reseñas que de estas películas he realizado.



Godzilla: el planeta de los monstruos (2017)
Dir. Kobun Shizuno, Hiroyuki Seshita

En el año 2016 la productora Toho retomó su franquicia por excelencia después de un parón de doce años que tuvo lugar, seguramente, porque Godzilla: Final Wars (2004) dirigida por Ryuhei Kitamura, película conmemorativa del cincuenta aniversario de la primera aparición del monstruo, fue una ida de olla importante. Tan fue así que para la película del 2016, Shin Gojira, se planteó directamente un reboot de la primera película. La dirigió Hideaki Anno (Evangelion) y Shinji Higuchi (Ataque a los Titanes, con actores reales) y el resultado fue bastante interesante.

A la espera de una continuación de la saga así reiniciada, la Toho planteó también el desarrollo de otra historia sobre Godzilla en versión animada, delegando las tareas de animación a la productora Polygon Pictures. Supongo que esto es así pues es la Toho la que tiene los derechos sobre su criatura. Para no interferir en la nueva línea de tiempo la historia que se cuenta en la versión animada tiene lugar, nada más y nada menos, que veinte mil años en el futuro, tal como se dice muy pronto en la película. La historia no finaliza en un solo film, pues hay previstos otros dos a estrenar a lo largo del año 2018.

Polygon Pictures es una productora que anima sus películas exclusivamente con utilización de cgi, incluyendo los personajes. Se nota, pero no molesta porque poco a poco van consiguiendo acercarse, en lo referente a los rostros y las expresiones, a la animación tradicional. Se acercan, pero no llegan aún, los personajes hablando son demasiado estáticos e inexpresivos. Todo lo demás, la parafernalia de trajes espaciales, armas, naves y mechas viene casi heredado, porque es muy parecido, de otras producciones anteriores del estudio donde también han participado los directores de la película, Kobun Shizuno y Hiroyuki Seshita. Me refiero concretamente a Blame! (2017) dirigida por Seshita, y a la serie Knights of Sidonia (2014-15) dirigida por Shizuno. Muy poca queja puede haber en esta película sobre las escenas espaciales y la cinemáticas de las naves y objetos voladores en batalla.

Pero la influencia de Knights of Sidona en esta trilogía animada sobre Godzilla va mucho más allá de la casi copia del diseño artístico. Al menos por lo que se ha podido ver en esta primera película pues la estructura de la historia es la misma, desde la configuración de la nave terrestre, sus habitantes, a la motivación de la lucha que llevan a cabo como últmos representantes de la humanidad. Es un problema porque originalidad se ve poca y los diseños son los mismos. Por otra parte los ratos de cháchara, repetitiva e insustancial, son importantes. Godzilla tarda mucho en aparecer y la película tarda muchísimo en arrancar después de los diez minutos introductorios y explicativos de la situación. Se están tomando su tiempo porque hay que rellenar tres películas pero, por ahora, esto parece un Knigths of Sidonia cambiando los a Gauna por Godzilla y sus derivados. Veremos como sigue.

5/10 - Pasable





Godzilla: City on the Edge of Battle (Gojira: kessen kidô zôshoku toshi , 2018)
Dir.: Hiroyuki Seshita, Kobun Shizuno

Segunda entrega (de un total de tres) de esta nueva aproximación de Hiroyuki Seshita y Kobun Shizuno al monstruo atómico. El recuento histórico hace de esta la película nº 31 que la productora Toho plantea sobre el kaiju, aunque cediendo en este caso el trabajo a Polygon Pictures, que es donde estos dos directores están desarrollando sus trabajos hasta ahora. Todo esto ya fue, más o menos, contado en la reseña de la primera película, incluyendo las características de la historia que se cuenta, adelantada 20000 años en el futuro.

La primera película, es decir, la primera entrega, es simplemente pasable. Me encomendaba allí a un mejor desarrollo de la historia en sus continuaciones pero la cosa no ha mejorado nada, ha ido a peor. Después de dos películas el asunto más me parece como si se hubiera pensado en una serie de 10 episodios pero que al fina estosl han quedado repartidos en tres películas. Y como suele ocurrir en casi todas las series, su parte central suele ser el peor tramo, la parte aburrida donde no ocurre prácticamente nada. Pues así es, en esta segunda parte no ocurre nada relevante, puro relleno. Eso sí, lo que aquí se cuenta, la ida de olla, es cada vez más importante. Tanto que casi todo da igual.

Me quedo corto al indicar que la primera hora de película es una cháchara interminable con profusión de lenguaje pseudocientífico y filosofía existencial. En la primera parte no paraban de hablar, y aquí siguen y siguen y no paran. En el título aparece el nombre de Godzilla, pero casi da igual pues el monstruo, que es lo que verdaderamente importa, no aparece hasta bien pasada la hora de metraje. Asunto aparte es el de la animación. Ya sabemos que el estudio Polygon Pictures, y más concretamente los dos directores, han realizado sus películas y series enteramente por ordenador. Cuando buena parte de la historia ocurre en el espacio, como en la primera parte,  e incluso en Blame!, o en la serie Knights of Sidonia la animación no quedaba mal, tolerable para los personajes humanos. Sin embargo aquí parece que han bajado el nivel y las costuras se notan mucho más pues todo parece demasiado rígido y estático. Por otra parte, me ratifico en que prácticamente esta serie de películas es una especie de Knights of Sidonia pero cambiando a los Gauna por Godzilla.

La próxima entrega vendrá este mismo año. Como la distribuidora es Netflix la veremos pronto porque, aunque sea por un afán “completista”, habrá que verla, pero las expectativas han pegado un gran bajonazo. Encima, ¡o sorpresa! ¡Vuelve King Ghidorah!, que no sabemos qué habrá estado haciendo estos veinte mil años. Ya veremos.

Hay una gran diferencia entre las malas películas de Godzilla, que las hay muchas pero, aun siendo malas, gustan porque no te aburren. El camino que ha tomado esta versión animada del kaiju de la Toho es, precisamente, el de aburrir.

3/10 - Floja





Godzilla: The Planet Eater (Gojira: hoshi wo kû mono, 2018)
Dir.: Hiroyuki Seshita, Kobun Shizuno

Tradicionalmente es conocido que Godzilla es un monstruo atómico de naturaleza tranquila, muy destructivo pero tranquilo. Si alguien tiene narices a terminar esta película lo podrá comprobar. El póster que se muestra parece un poco optimista.

Bromas aparte, “Godzilla: The Planet Eater” es la tercera entrega de Hiroyuki Seshita y Kobun Shizuno para las andanzas del monstruo atómico 20000 años en el futuro de la humanidad. La película dura unos 90 minutos, tiene unos 70 de cháchara interminable, tremendamente aburrida mezcla de filosofía con teología, dioses y cosas de esas. Entre medias lo que importa, Godzilla, pues abre un ojo, bosteza, y cuando viene Ghidorah pues lanza su aliento atómico. Luego más cháchara, controles mentales, …., Godzilla que tiene problemas, más cháchara, etc.

No merece la pena seguir, en la segunda entrega ya se intuía que la trilogía no iba por buen camino y aquí definitivamente se confirma. Solo el afán por completar la historia me ha llevado a terminar, pero lo cierto es que la pérdida de tiempo ha sido más que notable. Las películas de Godzilla, muchas de ellas, son malas o muy malas, pero no aburridas, casi ninguna. Estas tres entregas, sobre todo las dos últimas, sí que son muy aburridas. Gracias a Dios, se han terminado.

Por seguir con el recuento, ésta es la película nº 32 de la productora Toho sobre su monstruo atómico. Los americanos van a meter mano este 2019, pero estas películas yankis no cuentan en el recuento, estén bien o no. Solo espero que la productora japonesa retome el remake que Hideaki Anno y Shinji Higuchi realizaron en 2016, Shin Gojira, que no estuvo nada mal. Era el rejuvenecimiento de la historia en el presente, seguimos esperando la continuación.

3/10 - floja








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jueves, 30 de agosto de 2018

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº CXVII)

Fecha estelar:-304338.5
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Películas reseñadas:

- Vengadores: Infinity War (2018)
- Yo, Tonya (2017)
- Godzilla: City on the Edge of Battle (Gojira: kessen kidô zôshoku toshi , 2018)


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Vengadores: Infinity War (2018)
Dir.: Anthony Russo, Joe Russo

Tercera entrega de lo que será una tetralogía sobre Los Vengadores. Esta sí que ha resultado ser una buena película que consigue ir bastante más allá de ser una película más de superhéroes. Y más en este universo Marvel donde las películas que se han producido hasta ahora han dejado mucho que desear resultando, solo algunas, un buen entretenimiento para un momento y nada más. Y otras tantas, no pocas precisamente, que son directamente flojas y repetitivas. El caso es que, dentro del grupo de películas del llamado “Universo cinematográfico de Marvel”, no había encontrado hasta ahora, en mi opinión, nada que superara el calificativo de pasable. Claro, que es una opinión planteada desde un punto de vista muy concreto, de quien no na leído los comics correspondientes, ni tiene interés alguno en hacerlo, que afronta estos personajes solo a través de las películas y con la única expectativa de entretenerse, que es para lo que es este cine.

Avengers: Infinity War es una película buena, bastante buena dentro de su género. Es cierto que uno de sus puntos fuertes es que entra a saco en la historia y casi no presenta personajes pues se apoya en las películas anteriores que, buenas o malas, ahí están para algo. Es muy loable el haber podido elaborar una historia dinámica y entretenida con tantísimo personaje sin que resulte un galimatías sin sentido. Pero el mayor acierto está, desde luego, en Thanos, que prácticamente pasa a ser el protagonista de la película. Y esta vez no es un villano de chichinabo. Incluso los cuatro secuaces que tiene me parecen brillantes. Thanos parece que ha leído a Thomas Malthus porque pretende evitar una especie de catástrofe malthusiana a nivel universal. Es un personaje convencido de lo que hace, que está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias, la película te lo muestra muy bien y sabe hacerlo, es decir, sabe dedicarle el tiempo necesario sin desviarse en explicaciones innecesarias, aparte de que el trabajo de Josh Brolin es impecable detrás de la máscara digital.

Un villano muy interesante, bien desarrollado tanto en sus lazos familiares como en su objetivo, que reparte estopa desde que aparece en pantalla (de hecho se nota en la película cuando Thanos lleva minutos sin aparecer), unos buenos secuaces, unos superhéroes que verdaderamente sufren dificultades y que pronto dejan las puñeteras coñas, un trabajado guion que logra conformar una película que no decae en ritmo en sus dos horas y media. Y un final magnífico para una historia inacabada. ¿Será esta película para la tetralogía de Los Vengadores lo que fue el Imperio Contraataca para la trilogía original de Star Wars? ¿Será la mejor de las películas de la serie? Está por ver pero esta película pasa por ser la mejor todas las de Marvel y con diferencia. Es más, con un grado de mucha-malicia, quizás sea conveniente no esperar la continuación, olvidarse de ella y considerar que este es el final de la etapa que empezó en el año 2008 con Iron Man y que se ha prolongado en 19 películas. Siempre soñé con que el Coyote cazara al Correcaminos y lo despedazara.

Del acabado técnico no es necesario hablar, impecable. Aquí hay como media docena de compañías de efectos especiales de las más importantes y se nota. Por cierto, da gusto escuchar la inspirada música de Alan Silvestri en los largos créditos finales, que no lo son tanto por su culpa. Así si gusta esperar la escena post-créditos.

7/10 - Buena


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Yo, Tonya (2017)
Dir. Craig Gillespie

Sin quitar mérito a la buena actuación de Margot Robbie en un papel que parece que sabe bordar, me refiero al de choni de barrio que ya llevó a su extremo en el Escuadrón suicida (2016), ni tampoco sin dejar de mencionar el papelón que hace Allison Janney como madre de Tonya Harding, lo cierto es que la película de Craig Gillespie me ha gustado muy poco. Por el tono y las formas a la hora de tratar la historia de esta señora.

Como la historia en sí no da para tanto, pues no se le ha querido dar el tono serio que merece porque quizás habría quedado como telefilm de sobremesa. Se opta a cambio por el de la comedia negra, exposición tipo entrevista, ruptura de la cuarta pared y mucha música pegadiza de la época. Habrá que decir que ya hay muchas películas que intentan adornar la falta de interés de lo que están contando con un arduo trabajo de selección de temas musicales. Así parece que la calidad del producto mejora. Sin embargo, y es una opinión personal, utilizar la comedia y la música para mostrar escenas de maltrato continuado entre personas que rozan el analfabetismo lo único que hace es restar importancia y darle gracia a una cosa tan seria como la que se ve aquí. Me ha resultado una película desagradable, no por la historia real sino por la forma de contarla. Poca gracia tiene.

5/10 - Pasable



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Godzilla: City on the Edge of Battle (Gojira: kessen kidô zôshoku toshi , 2018)
Dir.: Hiroyuki Seshita, Kobun Shizuno

Segunda entrega (de un total de tres) de esta nueva aproximación de Hiroyuki Seshita y Kobun Shizuno al monstruo atómico. El recuento histórico hace de esta la película nº 31 que la productora Toho plantea sobre el kaiju, aunque cediendo en este caso el trabajo a Polygon Pictures, que es donde estos dos directores están desarrollando sus trabajos hasta ahora. Todo esto ya fue, más o menos, contado en la reseña de la primera película (http://laseccionnueve.blogspot.com/2018/06/resenas107.html), incluyendo las características de la historia que se cuenta, adelantada 20000 años en el futuro.

La primera película, es decir, la primera entrega, es simplemente pasable. Me encomendaba allí a un mejor desarrollo de la historia en sus continuaciones pero la cosa no ha mejorado nada, ha ido a peor. Después de dos películas el asunto más me parece como si se hubiera pensado en una serie de 10 episodios pero que al fina estosl han quedado repartidos en tres películas. Y como suele ocurrir en casi todas las series, su parte central suele ser el peor tramo, la parte aburrida donde no ocurre prácticamente nada. Pues así es, en esta segunda parte no ocurre nada relevante, puro relleno. Eso sí, lo que aquí se cuenta, la ida de olla, es cada vez más importante. Tanto que casi todo da igual.

Me quedo corto al indicar que la primera hora de película es una cháchara interminable con profusión de lenguaje pseudocientífico y filosofía existencial. En la primera parte no paraban de hablar, y aquí siguen y siguen y no paran. En el título aparece el nombre de Godzilla, pero casi da igual pues el monstruo, que es lo que verdaderamente importa, no aparece hasta bien pasada la hora de metraje. Asunto aparte es el de la animación. Ya sabemos que el estudio Polygon Pictures, y más concretamente los dos directores, han realizado sus películas y series enteramente por ordenador. Cuando buena parte de la historia ocurre en el espacio, como en la primera parte,  e incluso en Blame!, o en la serie Knights of Sidonia la animación no quedaba mal, tolerable para los personajes humanos. Sin embargo aquí parece que han bajado el nivel y las costuras se notan mucho más pues todo parece demasiado rígido y estático. Por otra parte, me ratifico en que prácticamente esta serie de películas es una especie de Knights of Sidonia pero cambiando a los Gauna por Godzilla.

La próxima entrega vendrá este mismo año. Como la distribuidora es Netflix la veremos pronto porque, aunque sea por un afán “completista”, habrá que verla, pero las expectativas han pegado un gran bajonazo. Encima, ¡o sorpresa! ¡Vuelve King Ghidorah!, que no sabemos qué habrá estado haciendo estos veinte mil años. Ya veremos.

Hay una gran diferencia entre las malas películas de Godzilla, que las hay muchas pero, aun siendo malas, gustan porque no te aburren. El camino que ha tomado esta versión animada del kaiju de la Toho es, precisamente, el de aburrir.

3/10 - Floja






Nº de películas reseñadas en el blog: 432
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jueves, 19 de julio de 2018

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº CXI)

Fecha estelar:-304453.6
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Películas reseñadas:

- Meari to majo no hana (Mary y la flor de la bruja, 2017)
- Una vida a lo grande (Downsizing, 2017)
- Godzilla contra King Ghidorah (Gojira vs. Kingu Gidorâ, 1991)



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Meari to majo no hana (Mary y la flor de la bruja, 2017)
Dir.: Hiromasa Yonebayashi

“Meari to majo no hana” (Mary y la flor de la bruja, 2017) es el tercer largometraje de Hiromasa Yonebayashi, un director que, hasta su anterior trabajo, “Omoide no Mânî” (El recuerdo de Marnie, 2014), aparecía relacionado con el estudio Ghibli. Es en este estudio donde debuta como director con la notable “Karigurashi no Arietti” (Arrieti y el mundo de los diminutos, 2010), habiendo trabajado anteriormente como “Key Animator” (es decir, asumiendo responsabilidad en la animación de las escenas en las que interviene) en algunas de las principales películas del estudio, empezando con Mononoke Hime en 1997.

El 3 de agosto de 2014, Toshio Suzuki, productor y uno de los fundadores del estudio Ghibli, anunció que pausaban la producción de largometrajes ante la necesidad de reestructuración del estudio. El resultado, hasta ahora, es que el último largometraje realizado en Ghibli es, precisamente, “El recuerdo de Marnie”. En el año 2015 el productor jefe del estudio Ghibli, Yoshiaki Nishimura y otros miembros del estudio, entre ellos Yonebayashi, fundan el estudio Ponoc, del que “Mary y la flor de la bruja” es el primer largometraje. Parece que la silueta de la protagonista, Mary, formará parte del logotipo del estudio, con un estilo similar al Totoro de Ghibli. Es también, quizás, una declaración de intenciones, de dejar claro que la esencia de las películas del estudio Ghibli, películas de las que ellos han formado parte, va a continuar de un modo u otro. Desde luego así me lo parece una vez vista y disfrutada “Mary y la flor de la bruja”.

Mientras vas contemplando la película de Hiromasa Yonebayashi es imposible no estar continuamente recordando escenas de muchas películas Ghibli. Aquí hay mucho, muchísimo de “El viaje de Chihiro”, pero aún lo hay más de “El castillo ambulante”. Visualmente son las referencias principales pero no las únicas porque también tenemos las islas volantes de “El castillo en el cielo”, los bosques de “La princesa Mononoke”, las peripecias de “Nicky, la aprendiz de bruja”, o, si me apuran, las rebeldías capilares de Fujimoto en “Ponyo en el acantilado”. Todas estas influencias no hacen sino favorecer una película que, visualmente, resulta ser una joya. No hay nada que se pueda reprochar, desde la animación perfecta a la exquisitez de los fondos de interiores o a los paisajes rurales, desde la magnificencia del bosque al detallismo de los rincones y la simpleza de la valla en la vereda como “puerta” de entrada al mundo mágico. Siempre hay una puerta. Un dibujo extremadamente cuidado y esmerado que es marca de la nueva casa y fruto de la experiencia de años de trabajo.

Adolece la película, no obstante, de cierta profundidad en la historia, bastante más sencilla (infantil no es la palabra) y predecible. Se echa de menos la superación, el viaje introspectivo de la protagonista, conocer sus miedos o preocupaciones. No parece que existan conflictos internos en Mary, o no se ha querido complicar la historia con ellos. Y no puede ser el motivo la falta de capacidad para hacerlo, porque en este sentido su película anterior, “El recuerdo de Marnie”, sí que lo hace, lo consigue y el resultado es, en mi opinión, bastante superior. En cualquier caso, “Mary y la flor de la bruja” resulta ser una película muy, muy, recomendable.

Un par de curiosidades/datos para terminar:
La actriz que da voz (seiyū) a Mary es Hana Sugisaki, que también interpreta, por si alguien quiere ponerle cara, a Rin Asano en la adaptación de Takashi Miike de “La espada del inmortal”. Anteriormente Hana Sugisaki ya había sido la seiyū del personaje de Sayaka en “El recuerdo de Marnie”
Por su parte la voz de Peter es de Ryûnosuke Kamiki, que también aparece en la última de Miike, “JoJo’s Bizarre Adventure”, película a la que no pienso ni acercarme. Mejor recordar a Ryûnosuke Kamiki por ser la voz de Taki en “Your Name”, de Makoto Shinkai.

7/10 - Buena




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Una vida a lo grande (Downsizing, 2017)
Dir. Alexander Payne

Una película demasiado errática y totalmente engañosa si uno se guía por lo que muestra el título en castellano o lo por que se ve en los trailers. Que, por cierto, muestran imágenes que no aparecen en la película, precisamente imágenes que ayudan al despiste.

El principal problema es que la película se toma demasiado tiempo en llevarte a la parte más interesante. Tanto como que tiene que transcurrir más de media película. Demasiado lenta para lo que está contanto. Da la sensación que con media hora menos de esta parte el asunto podría haber ido mucho mejor, pero es precisamente la parte que se vende en las promociones y, quizás, el camino que toma la historia no ha sido del agrado general. La película ha sido un fracaso ya que, hasta ahora, ni siquiera ha cubierto los costes de producción.

A pesar del aburrimiento general del principio, algo hay que se pude salvar. Véase todo el proceso de miniautización que sufre Matt Damon y los demás aspirantes, la forma en que ve todo esto es brillante. Y tiene su aquél si tenemos en cuenta dónde trabaja el protagonista. No diré más, aunque tampoco es que haya mucho más. Incluso hubo un momento en que pensé en cortar la película para terminar de verla en otro momento, pero, es aparecer Hong Chau en escena y la película cambia radicalmente, se me hace mucho más interesante. Y no solo por el giro de la historia, también porque la actriz es, con diferencia, lo mejor de la película.

6/10 - Interesante


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Godzilla contra King Ghidorah (1991)
Dir. Kazuki Omori

Dos años después de que Omori dirigiera el enfrentamiento de Godzilla contra Biollante, retoma la franquicia para enfrentarlo contra King Ghidorah en plena etapa Heisei, donde Godzilla no para de destruir el Japón y se enfrenta a diferentes monstruos.

Por mucho cariño que se le tenga al monstruo, a la idea del mismo, uno no se puede engañar a sí mismo y pensar que estas películas son buenas, que no lo son y están bastante lejos de serlo. Sin embargo, pues que no se pueden dejar de ver, son películas malas que gustan. Es así. Y el poster es, con diferencia, lo mejor.

Estableciendo una especie de baremo con las dos películas de Omori, Godzilla contra Biollante (1989) es bastante mala, peor que Godzilla contra King Ghidorah. El motivo: la ida de olla que es la historia que se monta aquí, que incluye viajes en el tiempo. Cualquier película con viajes temporales entretiene, en cierto modo. En este caso se trata de contar el origen de Godzilla, y de cambiarlo, que para eso se viaja en el tiempo, desde el siglo XXIII hasta 1992, luego hasta el final de la segunda guerra mundial.  Pero luego la cosa no se da bien y hay que ir al futuro de nuevo, primero a 1992, luego, otra vez al siglo XXIII y vuelta al 1992 para montar un King Ghidorah-Mecha,.... No me dirán que no pasan cosas. Pues hay más, una especie de terminator que es fiel servidor insertándole el CD-Rom correspondiente en la memoria y que, si no te da vergüenza ajena verlo correr, ya puedes decir que la película te está entreteniendo. Eso sí, hay tres bichos-mascotas en la nave que viene del futuro que son insalvables bajo cualquier punto de vista.

Interpretaciones, siendo benévolo, muy justitas, mucho corchopan, Godzilla a su ritmo, maquetas, efectos especiales petarderos, .... así son muchas películas de Godzilla, son malas, pero molan.

Mención especial merece la música de Akira Ifukube. Es el autor de la mítica y reconocible música del Godzilla de 1954 y aquí la utiliza en momentos clave. 

3/10 - Floja






Nº de películas reseñadas en el blog: 414
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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.  -



jueves, 7 de junio de 2018

Cine, lo que vamos viendo. Tres reseñas (nº CVII)

Fecha estelar: -304568.6
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Películas reseñadas:

- La liga de la justicia (2017)
- En realidad, nunca estuviste aquí (2017)
- Godzilla: en el planeta de los monstuos (2017)



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La liga de la justicia (2017)
Dir. Zack Snyder

Pues ni fu, ni fa. Otra como otras tantas películas de superhéroes que proliferan hoy día que la ves, te entretienes más o menos, termina y la olvidas fácilmente. Pero este caso es, además, triste. Con sus altibajos, generalmente con mas bajos que altos, las películas basadas en los superhéroes de DC y muy especialmente las que implican a Batman y/o Superman, me han parecido bastante más interesantes que el resto de películas del mismo género con otros superhéroes de cualquier procedencia. También con alguna excepción, claro (véase, por ejemplo, Watchmen). Y no me estoy refiriendo a la elección de los comics y a la forma de adaptación de los mismos, circunstancia que me interesa bastante poco, y los comics menos aún.

Quizás sea por la forma de contar la historia, por el tono de las mismas, por lo que ocurre entre medias, mientras se desarrolla la típica historia, por la visualización y concepción artística más gris y mucho menos colorista que la del vecino de enfrente, por la cierta seriedad del conjunto, el alejamiento de la gracia continua y sinsentido, etc,. Un conjunto de aspectos que hacen que el empaque final del producto me resulte mucho más atractivo aunque el resultado final no pase, en la mayoría de los casos, de una película interesante y entretenida. La denostada Batman v. Superman del propio Zack Snyder me parece una película mucho más interesante por lo que propone y sobre todo por las formas que cualquier otra película de superhéroes de los últimos cinco años. Es lo que tiene el nadar a contracorriente.

Pero Zack Snyder es un director muy irregular. Aunque tuvo que abandonar esta película en fase de postproducción dejando en manos de Joss Whedon la finalización de la misma, incluyendo grabación de nuevas escenas, la película lleva su sello y se nota, sobre todo visualmente. Otra cosa es la historia que se han montado aquí, que es por donde falla estrepitosamente. Aunque los actores estén bien, que lo están, la historia se simplifica tanto, es tan básica y trillada que volvemos ooootra vez a la típica estructura de película de presentación con villano de chichinabo con muchos masillas para abatir. Mientras la película va por el camino que tiene predestinado, mientras avanza por sitios ya vistos antes, muy poco de lo que ocurre interesa. Porque está mal interrelacionado, se simplifica a una sucesión ordenada de escenas que tienen que ocurrir.. todo demasiado frío y anodino con una evolución nula de cualquiera de los pesonajes. Empiezan igual que acaban. Es, con perdón, la marvelización de este universo, la simplificación que ya empezó con Wonder Woman y que, particularmente, me aburre soberanamente.

5/10 - Pasable


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En realidad, nunca estuviste aquí (2017)
Dir. Lynne Ramsay

La película tiene una duración de solo 90 minutos y se me parecido más más larga que un día sin pan. Con una sinopsis más que interesante, tratándose además de un thriller, las espectativas iniciales eran más que buenas aunque tuviera también la mosca detrás de la oreja porque ultimamente Joaquín Phoenix ha hecho mucho truño. Al menos en lo que, por mi parte, he podido ver del actor.

Decir que la película es pretenciosa se me antoja que se queda muy corto. Por parte del actor lo es, desde luego, pero es la dirección la que se lleva la palma. Ejercicio de estilo que es como se llama hoy, de poca palabra y mucha imagen sacada de plano, tenebrosa en su mayor parte, simbólica también. Y, entre medias, vueltas y vueltas sobre la tortura mental del protagonista a base de caras y poses torturadas cuando no planos puramente contemplativos cortados abruptamente por el dichoso flashback, que estoy muy loco, una vida llena de traumas. La película es muy aburrida porque hay poco de thriller y en realidad es muy sencillo lo que se cuenta entre medias de la tortura que está pasando el protagonista. Y mejor no preguntar cómo este hombre entra y sale de los sitios.

Y para colmo, los títulos de crédito a velocidad hiperlenta, que duran más de cinco minutos. Debe ser regodeo.

3/10 - Floja



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Godzilla: el planeta de los monstruos (2017)
Dir. Kobun Shizuno, Hiroyuki Seshita

En el año 2016 la productora Toho retomó su franquicia por excelencia después de un parón de doce años que tuvo lugar, seguramente, porque Godzilla: Final Wars (2004) dirigida por Ryuhei Kitamura, película conmemorativa del cincuenta aniversario de la primera aparición del monstruo, fue una ida de olla importante. Tan fue así que para la película del 2016, Shin Gojira, se planteó directamente un reboot de la primera película. La dirigió Hideaki Anno (Evangelion) y Shinji Higuchi (Ataque a los Titanes, con actores reales) y el resultado fue bastante interesante.

A la espera de una continuación de la saga así reiniciada, la Toho planteó también el desarrollo de otra historia sobre Godzilla en versión animada, delegando las tareas de animación a la productora Polygon Pictures. Supongo que esto es así pues es la Toho la que tiene los derechos sobre su criatura. Para no interferir en la nueva línea de tiempo la historia que se cuenta en la versión animada tiene lugar, nada más y nada menos, que veinte mil años en el futuro, tal como se dice muy pronto en la película. La historia no finaliza en un solo film, pues hay previstos otros dos a estrenar a lo largo del año 2018.

Polygon Pictures es una productora que anima sus películas exclusivamente con utilización de cgi, incluyendo los personajes. Se nota, pero no molesta porque poco a poco van consiguiendo acercarse, en lo referente a los rostros y las expresiones, a la animación tradicional. Se acercan, pero no llegan aún, los personajes hablando son demasiado estáticos e inexpresivos. Todo lo demás, la parafernalia de trajes espaciales, armas, naves y mechas viene casi heredado, porque es muy parecido, de otras producciones anteriores del estudio donde también han participado los directores de la película, Kobun Shizuno y Hiroyuki Seshita. Me refiero concretamente a Blame! (2017) dirigida por Seshita, y a la serie Knights of Sidonia (2014-15) dirigida por Shizuno. Muy poca queja puede haber en esta película sobre las escenas espaciales y la cinemáticas de las naves y objetos voladores en batalla.

Pero la influencia de Knights of Sidona en esta trilogía animada sobre Godzilla va mucho más allá de la casi copia del diseño artístico. Al menos por lo que se ha podido ver en esta primera película pues la estructura de la historia es la misma, desde la configuración de la nave terrestre, sus habitantes, a la motivación de la lucha que llevan a cabo como últmos representantes de la humanidad. Es un problema porque originalidad se ve poca y los diseños son los mismos. Por otra parte los ratos de cháchara, repetitiva e insustancial, son importantes. Godzilla tarda mucho en aparecer y la película tarda muchísimo en arrancar después de los diez minutos introductorios y explicativos de la situación. Se están tomando su tiempo porque hay que rellenar tres películas pero, por ahora, esto parece un Knigths of Sidonia cambiando los a Gauna por Godzilla y sus derivados. Veremos como sigue.

5/10 - Pasable








Nº de películas reseñadas en el blog: 402
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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.  -



martes, 9 de mayo de 2017

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (nº LXIII)

Fecha estelar:-305647.0
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Películas reseñadas:

- El contable (2016)
- Lazos de guerra (2004)
- El gran silencio (2005)
- Shin Gojira (2016)



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El contable (2016)
Dir. Gavin O'Connor

Hay que poner mucho de tu parte para que esta película resulte interesante o incluso buena. Ahora bien, si aceptas la premisa de partida y la deriva que se desarrolla después, a pesar de la torpeza del guion que pretende dar sorpresas pero que es tan torpe que no da ninguna, la película resulta un entretenido thriller que va derivando poco a poco hacia un rutinario film de acción.

Es más, es muy conveniente tomarse todo esto (por loca que la idea pueda parecer) como si de un film de mutantes se tratara, a lo X-men con un autista genio de las matemáticas que reparte ostias como panes. Vista así gana mucho más y no piensas en la ligereza con que se trata el tema del autismo, más concretamente el de su “control y tratamiento” a base de disciplina militar, que este asunto en la película casi que ofrece un tipo de lectura muy concreta y ya no estamos en los ochenta cuando existía mucha más libertad de la que hay ahora, subyugados como estamos por la dictadura de lo políticamente correcto.

Por otra parte, recae sobre Ben Affleck la responsabilidad de que la película no derive en la convencional película de acción. Y el caso es que se muestra más que solvente aunque se diga que poner cara palo, que es lo que necesita el personaje que interpreta, a Affleck no le debe costar. Pues no, es Ben Affleck quien sostiene la película para que quede, al menos, digna. En el polo opuesto está John Lithgow, no por el actor que es genial, sino por el papel que le han dado aquí, de vergüenza ajena en la última parte de la película.
6/10 - Interesante


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Lazos de guerra (TaeGukGi, 2004)
Dir. Kang Je-Gyu

Alabada película bélica coreana que particularmente me ha dejado bastante indiferente en base a que se le ven los mimbres de sus pretensiones desde el principio. Tal como muchos han mencionado, porque es cierto, es una especie de Salvar al soldado Ryan a la coreana para esta historia excesivamente larga de dos hermanos que son obligados a participar en la guerra de Corea desde su inicio, en 1950, justo cuando sabemos, porque se nos muestra, que forman parte de una especie de "happy family" que está saliendo adelante después de todas las dificultades. Y empezamos mal porque se ve perfectamente qué es lo que quiere el director, o mejor, pretende, lo que está sembrando en esta primera parte de la película a la que recurrirá despues para la recolección de emotividad a base a flashbacks posteriores.

Técnicamente está bien realizada y se nota que se han dejado pasta en extras, recreación y efectos, pero la película se alarga demasiado volviéndose muy repetitiva en las escenas bélicas de distancias cortas con poco avance de la historia, que son dos horas y media. El tremendismo que suele tener el cine coreano en las peleas cuerpo a cuerpo, alargado hasta el cansancio en ocasiones, no puede faltar aquí.

Al principio del conflicto, el primer año de guerra, la película se puede hacer interesante por mostrar este enfrentamiento desde el punto de vista de una de sus partes. Pero se profundiza muy poco en el conflicto más allá de indicar dónde se están produciendo los combates, las menciones de pasada a las intervenciones norteamericana y china y muy poco (algo hay y resulta maniqueísta) sobre una guerra entre las dos Coreas que son, esencialmente, el mismo pueblo. Nada de esto interesa demasiado al director, más pendiente de querer mostrar cómo la guerra transforma la personalidad de los protagonistas, el deterioro que produce y el sinsentido de la guerra. Eso sí, demasiadas alternativas se ven, alguna demadiado forzada, para que tengan lugar en solo un año.

El caso es que lo que se quiere contar, a mí, me aburre por cansancio y porque esta vez, por lo que sea, no consigue colarme la emotividad que quiere con tanto cliché, realce del dramatismo con elevación de la banda sonora y flashback de los buenos momentos a cámara lenta. Al más puro estilo del cine comercial americano.

5/10 - Pasable

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El gran silencio (2005)
Dir. Philip Gröning

Documental que se adentra en el monasterio que fue el primero de la orden de los cartujos, La Gran Cartuja, situada en la región del Ródano-Alpes a los pies de monte Grand Som.
No tiene una estructura narrativa clara más allá de querer mostrar el día a día de los monjes a lo largo de un año, que es lo único que queda claro, el paso de las estaciones.

Desde luego el documental resulta de lo más interesante si por tal se considera contemplar escenas cotidianas de la vida en un monasterio cartujo, una orden muy austera que dedica la vida monástica a la contemplación a través de la oración continua para llegar a un estado espiritual que aparece cuando se practica el silencio mental. La soledad es fundamental y para ello los cartujos se aíslan del mundo y de entre ellos mismos pasando muchas horas de oración diarias (hasta ocho he podido leer) en sus celdas individuales. Pero un monasterio también debe administrarse y la atención a los monjes, a las instalaciones, etc…, que para eso hay una estructura entre ellos entre los llamados padres y los llamados hermanos. Incluso la dificultad de llevar un silencio completo toda la vida se salva con algún momento semanal para el paseo con conversación fuera del convento durante unas horas o un momento anual también fuera del convento que dura todo el día. Parece que en el documental este último momento tiene lugar en las escenas de los monjes deslizando por la nieve.
¿Es posible saber todo lo anterior y otros muchos aspectos de la vida monástica de los cartujos, de su liturgia o del canto cartujano a partir del documental?

Al menos los cánticos sí se pueden escuchar pero la respuesta es, ciertamente, no. Y es el principal motivo de no tener una mayor consideración del film que, en mi opinión, solo se queda en interesante pues no soy persona versada en el tema. Lo que sí que ocurre es que el documental pica la curiosidad por tener un conocimiento más concreto de lo que se ha visto, porque lo que se dice didáctico, muy didáctico, el documental no lo es,..... ni lo pretende. Solo enseña lo que ocurre, en ocasiones como si se tratara de alguien que a los monjes espía o, en muchas ocasiones, procurando ser tan contemplativo como las escenas que muestra.Y es precisamente esta forma de mostrar que tiene el documental la puede ser un gran escollo dada su larga duración de más de dos horas y media. Así, al principio, todo resulta bastante fascinante para la vista interesada e ignota del tema. Ayuda, además, la belleza del lugar, el esfuerzo del cineasta por hacer encuadres interesantes, ceñirse a la iluminación natural o granular la película por la poca luz para conseguir un curioso efecto cuasi pictórico. Pero, llegando a la mitad del film, llegado el verano, todo lo que se ve y se está mostrando, todo se vuelve ya muy, muy repetitivo. Y se puede entender, porque la vida que llevan estos cartujos es lo que es y adentrarse en lo que sus mentes consiguen con la contemplación en su aislamiento no debe ser nada fácil, no es posible mostrar o ilustrar dado el formato elegido.

6/10 - Interesante
 
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Shin Gojira (2016)
Dir. Hideaki Anno, Shinji Higuchi

Desde que en 1954 la productora Toho estrenara Gojira (Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo) hasta la fecha de hoy, son 29 las películas sobre el monstruo atómico que han dependido de dicha productora. Luego está “esa cosa” que hizo Roland Emmerich y también la interesante película de Gareth Edwards del año 2014. Pero en estas dos películas la Toho ni pinchó ni cortó. Y también está la versión americana de la película original que fue mutilada al eliminar cualquier referencia antinuclear, pero esa es otra historia.
No es fácil acceder a absolutamente todo el material pero, desde luego, en las 28 películas anteriores sobre Godzilla, clasificadas en tres series (Shōwa, Heisei y Millenium), se ha podido ver de todo. En general son películas que van desde malas a pasables pero que tienen su aquel, muchas son películas malas que molan. Pero cuando llegó el año 2004, en el cincuenta aniversario de la primera película, la ida de olla ya fue muy considerable. Tanto que han tenido que pasar doce años para que la productora retome al monstruo pero borrando definitivamente todo lo anterior. Porque Shin Gojira es un reboot de la película original que inicia una nueva serie, que ya veremos cómo acabará llamándose, y de la que también parece que formará parte la película de animación que se anuncia en este año 2017 a cargo de Kobun Shizuno (Knights of Sidonia).
Para esta re-imaginación de la historia original se ha elegido a Hideaki Anno, responsable de la saga Evangelion (una curiosidad para los fans de Ghibli: Hideaki Anno es el seiyū de Jirô Horikoshi en Kaze Tachinu, -El viento se levanta, 2013- de Miyazaki) secundado en la dirección por Shinji Higuchi que es conocido por los malamente pasables live-action de Ataque a los Titanes y también de más cine de catástrofes. Las líneas básicas de la historia de la primera película se mantienen aquí, el origen del monstruo es diferente pero su aparición es la misma, pero se abandona toda aquella alegoría del desastre nuclear y de su impacto sobre el Japón. Aquí se utiliza la aparición del monstruo para centrarse en desarrollar, casi exclusivamente, las acciones gubernamentales encaminadas a afrontar la crisis y acabar con la criatura, acciones que están relacionadas con todo el aparato burocrático que los japoneses tienen que solventar antes de poder dar el primer disparo por parte de las fuerzas de autodefensa. Ver a los miembros del gobierno con el mono azul de trabajo por y para el pueblo y la ineptitud que muestran desde un principio no puede sino recordar lo ocurrido tras el desastre de Fukushima consecuencia del tsunami del 2011. Pero la crítica no se queda solo aquí, que también aprovechan bien la ocasión para mostrar su hartazgo respecto de la dependencia militar norteamericana o la injerencia de este país en sus asuntos. Y sutilezas hay pocas y sentido del humor mucho. En el asunto americano no se llega ni de lejos al glorioso extremo mostrado en The Host (2016) de Bong Joon-ho, pero tiene su gracia la representante “americana” que mandan al Japón, como también la tiene la mala leche con el destino de final de algunos. El grupo de crisis que se forma para encontrar una solución, que incluye al hombre-toalla, que parece una reivindicación continua del día del orgullo friki, es toda una declaración de intenciones sobre dónde está la verdadera solución al ataque del monstruo.
Ahora bien, todo esto no deja de ser más que una lectura entre líneas pues lo que verdaderamente importa es acabar con Godzilla. Lo que ocurre es que si no entras en todo este desarrollo la película puede resultar pesada en su duración, que Godzilla no sale tanto como pudiera parecer. También ocurría así en la película original donde la falta de ritmo era también muy patente. El homenaje a aquella está por todo del film, desde el principio, que es el mismo hasta que aparecen los rótulos ゴジラ, hasta la utilización de la mítica música de Akira Ifukube pasando por el diseño y movilidad del monstruo. También es cierto que hay alguna licencia no vista antes respecto del monstruo, más concretamente en las mutaciones que sufre o en la forma de utilizar el aliento atómico que tampoco es que moleste. Y también en un plano final de la cola del monstruo que deja qué pensar respecto de lo que pueda venir. Se puede pensar que se ha utilizado mucho cgi y es cierto, pero el monstruo sigue siendo en muchas ocasiones una gran marioneta. En cualquier caso, a pesar de que los efectos cantan en ocasiones (es marca de la casa en las películas de Godzilla) el resultado es más que aceptable en las escenas de acción y destrucción.
En definitiva, un relanzamiento japonés de la que es su franquicia por excelencia que resulta interesante y entretenido.

6/10 - Interesante


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Recuerda, amigo lector, que estas reseñas están basadas única y exclusivamente en mi opinión y gusto personal que puede, o no, coincidir con la del resto de los mortales.





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domingo, 4 de diciembre de 2016

Cine, lo que vamos viendo. Cuatro reseñas (publicación nº 49)

Fecha estelar: -306075.1
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Películas reseñadas:

- Godzilla vs Biollante (1989)
- The duel (2016)
- Time after time (1979)
- The suspect (2013) 


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Godzilla vs Biollante (1989)
Dir. Kazuki Ohmori

Desde que en el año 1954 Godzilla apareciera por primera vez ("Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo") se han realizado, japonesas, no menos de 24 películas con el monstruo atómico como protagonista. Godzilla vs Biollante (Biorante para los japoneses) no parece que sea un título que sobresalga de la media de este tipo de películas (hay que exceptuar algunas de las primeras, de los años sesenta, que no son tan malas), que hay que ver con buena parte de los sentidos desconectados.
Forma parte la película de esa etapa en la que Godzilla aparece para destruir ciudades del Japón y ya de paso enfrentarse a algún monstruo surgido de quién sabe donde (en este caso la ingeniería genética que ha mezclado células del propio Godzilla con genes humanos y de una planta, casi nada). Godzilla en esta etapa tiene pocos miramientos para con la humanidad, pero, a pesar de todo, los japoneses no van a acabar nunca definitivamente con él, que en el fondo lo quieren, que tiene que volver para enfrentar al siguiente monstruo,.... y así siempre.
La primera parte de la película se deja ver dentro del despropósito que es toda en general. La segunda parte es un aburrimiento asegurado. Los efectos son de vergüenza ajena pero esto no va en contra de las películas de Godzilla pues aquí lo que se hace es continuar con una tradición de meter a alguien en un traje para destruir edificios de corchopan a escala,..., los efectos mantienen la nostalgia de aquellas de los años sesenta.
Todo muy arquetípico dentro de la saga, casi todas las películas japonesas sobre Godzilla son iguales, una película para el montón, para disfrutar si las ves con el cuerpo lleno de sustancias psicotrópicas o, como es mi caso, por mi interés, por afan completista de ver a una, en este caso penosa, criatura fotosintética autótrofa. Que de éstas no hay tantas en el cine. Una frikada más.

2/19 - Mala


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The duel (2016)
Dir.: Kieran Darcy-Smith

Western fronterizo, de la frontera de Texas con México pero rodado en el estado de Misisipi donde parece que no para de llover. No deja de ser ésta otra retorcida más a las muchas que tiene. Por ejemplo, para empezar un western no hay nada como mostrar el tipo de duelo al que hace referencia el título con música coral-religiosa de fondo.... y así todo. Claro que si te lo muestran es porque, posteriormente, lo volverás a ver.

Resulta, esto ocurre al principio, que el Ranger de Texas tiene que investigar unas muertes de mejicanos y no tiene otra cosa que hacer que llevarse a su esposa mejicana con él.... y así todo.
Lo poco bueno del film está en las interpretaciones de Harrelson y el hermano menor de la familia Hemsworth. Lo que pasa es que este papel de malo que hace Harrelson es el que hace siempre, que lo mismo vale para cuando lo haces en un papel del mundo actual o en el lejano oeste cuando haces de una especie de Coronel Kurtz (por momentos creía que imitaba a Brando) apartado en un pueblo donde eres el jefazo de todo en base una especie de don sobrenatural que se creen todos sus acólitos,.... y así todo.

Toda esa parte de la fascinación/miedo que provoca el sr. Harrelson entre sus vecinos queda bastante coja, mal planteada y peor resuelta. Pero da igual, la película está sujeta al canon y sabes que todo está predestinado a los enfrentamientos esperados, que tienen que ocurrir sí o sí. Así, mientras el sr. Hemsworth hace sus indagaciones sobre la verdadera naturaleza del negocio, sabes que lo más predecible tiene que ocurrir, que el destino final está escrito.

Aparte está el increíble poder de aguante de las personas heridas, muy malheridas. Aunque esto lo único que indica es que soy un flojo, yo que veo un poco de sangre en un dedo, propia o ajena, y caigo redondo. No como la gente dura del oeste, de la orilla oeste del Misisipi.
4/10 - Pasable

 

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Time after time (1979)
Dir. Nicholas Meyer

Es un riesgo revisitar, muchos años después, algunas películas que forman parte de un particular olimpo cuyos cimientos se construyeron cuando, para ver cine, imperaba el videoclub del barrio y las películas en VHS a doscientas pesetas el fin de semana........

...... la reseña completa en esta entrada, que la película lo merece.

7/10 - Buena












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The suspect (2013)
Dir. Won Shin-yeon

Una especie de Misión Imposible a la coreana pero como si hubira pasado por las manos del director hongkonés John Woo. Excesiva, muy excesiva.
El protagonista, el que hace de Tom Cruise, es una especie de agente doble con trauma familiar propio y que va por libre. Eso sí, entrenado en todo tipo de artes en Corea del Norte dando como resultado un personaje con más peligro que un saco de mil bombas. Con cuatro superhombres como este señor Corea del Norte no necesita ejército.
Pues eso, una película de acción con espías, con vueltas, revueltas y retruécanos, técnicamente muy bien realizada pero que adolece de todo lo malo que hay en el cine de acción actual ya sea oriental u occidental: que se vende como acción trepidante y que solo consigue que acabes agotado una vez termina le película.
Cámara con parkinson, montaje frenético para tapar y esconder la realidad de las peleas y persecuciones pero que repercute en que prácticamente no te enteres de nada. No porque no quieras enterarte, sino porque no lo ves. Además hay que añadir que las escenas se alargan hasta lo indecible recurriendo a resoluciones imposibles para la física, la fisiología y la anatomía este mundo, totalmente increíbles, de esas que solo consiguen finalmente cansarte y acabe todo por dar igual.
Para colmo la trama es casi imposible de llevar si pretendes pillar hasta el último detalle de la misma. Mayormente por la ensalada de nombres coreanos que se manejan en los ratos explicativos, que hay unos pocos. No obstante la película se lleva bien porque las líneas básicas de la historia están bien planteadas y los personajes no se esconden, que aquí se sabe quién es el malo desde el principio.
Eso sí, en coches se han gastado un pastón.
Aterricé en esta película por ver algo más del protagonista de la notable Train To Busan (2016), Yoo Gong. Pero, aparte de que coreografía bien las peleas cuerpo a cuerpo, esta película ha resultado un bluff.
4/10 - Pasable



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